¿Cuántos tipos de pájaros hay?

En el colegio, tuve un profesor de esos que te inculcan unos valores que te acompañan siempre. Fue un profesor que nos enseñó a amar, respetar, defender y disfrutar la naturaleza. De esos que hacen que, con 10 años, llegues a casa y tires todos los sprays a la basura (lo intenté también con la nevera, pero ahí mis padres me pararon los pies).

Fuimos muchos los que, gracias a él, nos aficionamos a la ornitología. Teníamos la guía Peterson de pájaros y nos la sabíamos de memoria (¡incluso había quien se sabía los nombres de los pájaros en latín!). Hacíamos excursiones a parques naturales, con las bicis, los prismáticos colgados y la guía en la mochila, buscando ese pájaro que sabíamos que había por la zona. Aprendimos a distinguirlos por el vuelo o por el canto, por si no teníamos la suerte de ver al pajarito posado en una rama.

Me acuerdo de la ilusión, cuando por fin veías un pájaro que nunca habías visto “en directo” pero conocías perfectamente por el librito. Lo llamábamos “hacer un bimbo”. ¡Era mucho mejor que cualquier colección de cromos!

Hoy, a pocos días del Día Mundial de las Aves (del 4 al 5 de octubre), me he acordado de esos años de colegio. He recuperado mi Peterson y le he enseñado a mi hijo a utilizar los prismáticos, dispuesta a pasar tardes divertidas mirando los pájaros con otros ojos y recuperando la ilusión de “hacer bimbos”.

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El decálogo de las WikiMums

Foto de GettyImages

1. Cuidar nuestras otras facetas como mujer, amiga y profesional, no reduce nuestra faceta de madre sino que la hace más llena.
2. Somos el espejo en el que se miran nuestros hijos: además de decir, hay que hacer.
3. El mejor juguete es la imaginación.
4. Los juegos de los niños son un tema muy serio.
5. Cuidar un libro es cuidar las historias que hay en él.
6. Enseñar a los niños a reciclar, es un juego que agradecerán en el futuro.
7. Reutilizar juguetes y otros objetos fomenta su creatividad.
8. Llenarles de regalos nunca sustituirá llenarles de mimos.
9. Cuidar el planeta es cuidar el mundo en el que vivirán mañana.
10.Es normal querer que nuestros niños vayan guapos, siempre que entendamos que no son atrezzo de nuestro look.